sábado, 9 de enero de 2010

La Vista Gorda


Venis caminando tranca. Recién saliste de hacer tu deporte favorito. Decidís ir por el parque porque pasa mas gente. A esta hora que no hace tanto calor está bueno caminar, y mas conectado con la naturaleza, el aire puro de los árboles y esas cosas.

Entrás al parque como un fórmula 1, y a lo lejos; a una distancia aproximada de 100 metros, comienza a enfocarse una persona que te suena.

Me parece que lo conoces. Ah si. Es Héctor, y es inevitable que lo tengas que saludar. Van por el mismo camino y son amigos. El también te vio. Así que seguro lo tenés que saludar.

Es aquí cuando uno de los rituales más carentes de bases sólidas sale a la luz: Cuando te diste cuenta que se va a cruzar, haciendote el pelotudo y/o pelotuda, mirás para cualquier otro lado hasta llegar a los 10 ultimos metros de recorrido, y ahí, te sorprendés de haber visto a Héctor.

Si ya lo viste. No te hagas el pelotudo/a.

Jajaja. Saludos.

3 comentarios:

Chano dijo...

Jajaja me identifique XD
me gusto el blog, va mis favoritos.

Javier Trettel Buteler dijo...

Es algo insoportablemente incómodo. Yo, prefiero SIEMPRE tomar el toro por las astas y saludar, de última, el otro queda como un estúpido y uno queda como un simpaticón medio falso.

Valèrie dijo...

Jajajajajajaja es muuuuy típico!! creo que es para evitar todo el trayecto mirandose como dos tontos antes del saludo...